Ahora que alumnos y profesores de toda Europa regresan a las aulas, la Comisión publica su informe «Invertir en educación 2026».
La edición de 2026 ofrece una visión general de la evolución reciente de la inversión en educación en toda la UE y examina los factores asociados al atractivo de la profesión docente. Este tema es especialmente pertinente, ya que los costes de personal representan la mayor categoría de gasto público en educación en los países de la UE, y los docentes desempeñan un papel fundamental para garantizar la calidad y la resiliencia de los sistemas educativos.
El informe analiza las tendencias recientes y a largo plazo del gasto público en educación, tanto a escala nacional como de la UE, y las compara con el gasto público en otros ámbitos de actuación. Las conclusiones de 2026 muestran que la inversión en educación en la UE se está estabilizando, aunque se mantiene por debajo de los niveles anteriores a la pandemia como porcentaje del gasto público total. En 2024, los países de la UE gastaron, de media, el 4,8 % del PIB en educación, lo que representó el 9,7 % del gasto público total, aunque siguen existiendo diferencias significativas entre los Estados miembros. La proporción que representa la educación en el gasto público sigue estando 0.3 puntos porcentuales por debajo de su nivel de 2019.
La edición de este año también destaca la importancia de invertir en el profesorado. En 2024, el 66 % del gasto público en educación preescolar y primaria y el 72 % en educación secundaria se asignaron a gastos de personal, principalmente profesores y directores de centros escolares. Dadas las actuales dificultades demográficas que afectan tanto al personal docente como a la población en edad escolar, el documento analiza los factores asociados a la disposición de los docentes a permanecer en la profesión.
Sobre la base de los datos del Estudio Internacional sobre la Enseñanza y el Aprendizaje (TALIS) de 2024 de la OCDE, el documento muestra que el 76,5 % de los docentes de la UE seguiría eligiendo la profesión de nuevo, aunque este porcentaje ha disminuido desde 2018. Las mujeres docentes tienen más probabilidades de hacerlo que los hombres, mientras que la probabilidad disminuye entre los docentes con más de 20 años de experiencia en comparación con aquellos que se encuentran al inicio de su carrera.
Las conclusiones subrayan que tanto los factores materiales como los no materiales influyen en el atractivo de la profesión docente. Si bien la satisfacción con el salario se asocia a una mayor probabilidad de volver a elegir la profesión, los entornos de trabajo favorables, las percepciones positivas del valor de la profesión en la sociedad y las oportunidades de colaboración profesional también desempeñan un papel importante. Por el contrario, el estrés laboral reduce significativamente la disposición de los docentes a permanecer en la profesión.
Una inversión eficaz para aumentar el atractivo de la profesión docente requiere un enfoque integral. Esto incluye salarios adecuados, así como otras condiciones de trabajo y el bienestar, que no están directamente relacionados con los salarios, pero que, no obstante, tienen implicaciones presupuestarias para el gasto nacional en educación. Si bien unos salarios competitivos pueden contribuir tanto a la contratación como a la retención del personal, su impacto parece limitado cuando no van acompañados de unas condiciones laborales adecuadas y del bienestar de los docentes. En términos más generales, las conclusiones ponen de relieve la necesidad de aplicar políticas integradas que aborden tanto las dimensiones económicas como las no económicas de la profesión, con el fin de reforzar la contratación y retención de docentes y garantizar una inversión sostenible en el capital humano de Europa.
La vicepresidenta ejecutiva para los Derechos Sociales y las Capacidades, el Empleo de Calidad y la Preparación, Roxana Mînzatu, ha declarado:
«Los docentes son la columna vertebral de los sistemas educativos de Europa, e invertir en la educación significa invertir en ellos. El presente informe deja claro que atraer y retener a los profesores no se refiere únicamente a los salarios. También se trata de las condiciones de trabajo, el bienestar, el reconocimiento profesional y las oportunidades de crecimiento a lo largo de una carrera profesional. En un momento en el que muchos sistemas educativos se enfrentan a una escasez de docentes, debemos conseguir que la enseñanza sea una profesión en la que las personas quieran incorporarse, en la que quieran permanecer y en la que se sientan valoradas. Nuestra próxima Agenda de la UE para Profesores y Formadores, en el marco de la Unión de las Competencias, ayudará a los Estados miembros a hacer exactamente eso».
Trasfondo
El informe anual «Invertir en educación» forma parte de las actividades para el público del Laboratorio de Aprendizaje sobre la Inversión en Educación y Formación de Calidad de la Comisión Europea, que ayuda a los países de la UE a seguir desarrollando una cultura de evaluación en la educación. Para ello, proporciona los conocimientos y recursos pertinentes. El documento ya se ha convertido en una referencia en el ámbito de la inversión en educación para los debates tanto a nivel nacional como de la Comisión Europea. Se publicó antes del verano con el fin de orientar a los responsables políticos en materia de inversión en educación, antes de la elaboración de los proyectos de planes presupuestarios nacionales.
Más información: Comisión Europea







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