El pasado 15 de julio, la Comisión Europea publicó la primera evaluación exhaustiva de la Directiva sobre nitratos desde su adopción en 1991. La evaluación, que abarca más de 30 años de aplicación, pone de manifiesto que la normativa de la UE sigue siendo eficaz para proteger las aguas europeas dela contaminación por nitratos de origen agrícola. Asimismo, identifica oportunidades para simplificar su aplicación, reducir la carga administrativa y mejorar los resultados tanto para los agricultores como para el medio ambiente. A ello se suma la publicación de los últimos informes nacionales correspondientes al período 2020-2023, que incluyen recomendaciones para apoyar a los Estados miembros.
El exceso de nutrientes en ríos, lagos, aguas subterráneas y aguas marinas sigue siendo uno de los retos medioambientales más graves de Europa, con efectos nocivos para la biodiversidad y los recursos de agua potable. Según la evaluación presentada, la Directiva sobre nitratos sigue siendo pertinente para hacer frente a la contaminación por nitratos de origen agrícola y a sus repercusiones en la calidad del agua y los ecosistemas. Ha resultado eficaz a la hora de impulsar una mejor gestión de los nutrientes y de contribuir a la reducción de la contaminación por nitratos en muchas partes de la UE. Se han logrado avances significativos a lo largo de los treinta años de aplicación.
La evaluación concluye que la Directiva también aporta un claro valor añadido de la UE al establecer una base de referencia común para la actuación en todos los Estados miembros, centrando su intervención en las zonas donde la contaminación o el riesgo de contaminación son mayores. Es coherente con las políticas comunitarias relacionadas con el agua, la naturaleza y la agricultura, y resulta fundamental para alcanzar los objetivos de la Directiva Marco del Agua. Ofrece un enfoque rentable y sostenible para proteger los ecosistemas, el tratamiento del agua potable y la salud pública.
La evaluación también identifica posibilidades de simplificación y reducción de la carga administrativa para los agricultores. Por lo tanto, la Comisión colaborará estrechamente con los Estados miembros para identificar las mejores prácticas y el potencial de simplificación en la aplicación de la Directiva sobre nitratos, sin comprometer los resultados. Se prestará especial atención a las prácticas agrícolas basadas en el calendario, a la reducción de la carga administrativa para las pequeñas explotaciones y a la mejora de la gestión de los nutrientes a nivel de explotación, adaptada a las circunstancias locales.
Una gestión de los nutrientes más eficiente y circular puede proporcionar agua más limpia al tiempo que reduce los costes para los agricultores. Un mejor uso de los nutrientes puede reducir la dependencia de los fertilizantes minerales importados, cuyos precios están estrechamente vinculados a los volátiles mercados energéticos mundiales. Reducir la dependencia del nitrógeno sintético puede reforzar la resiliencia de las explotaciones agrícolas y contribuir a la autonomía estratégica de Europa. Además, tal y como se anunció en el Plan de Acción sobre Fertilizantes y en la Estrategia Ganadera, la Comisión está sentando las bases para ampliar el ámbito de aplicación de la Ley RENURE a determinados tipos de digestatos líquidos a base de estiércol, con las garantías medioambientales adecuadas. Los biodigestatos tienen un gran potencial para contribuir a aumentar la cantidad total de biofertilizantes disponibles para su uso en Europa. El primer paso será la presentación de una primera evaluación científica preliminar a finales de este año.
El cambio climático también tendrá un impacto significativo en la forma en que se aplicará la Directiva sobre nitratos en el futuro. La flexibilidad de la Directiva permite adoptar enfoques innovadores y resilientes para ayudar a las explotaciones agrícolas a adaptarse. La evaluación también destaca la flexibilidad que la Directiva otorga a los Estados miembros para adaptar las medidas a las necesidades nacionales y regionales.
Además, dado que las mejoras en la calidad del agua siguen siendo desiguales en toda la UE y que la contaminación por nutrientes sigue siendo demasiado elevada en varias regiones, la evaluación identifica la necesidad de abordar las zonas con alta concentración de ganado. Esto confirma las conclusiones de la Estrategia de la UE sobre el ganado, recientemente adoptada, que también incluye algunas acciones específicas a este respecto.
Por otra parte, está previsto que, a finales de 2027, los ciclos de seguimiento de la Directiva sobre nitratos y de la Directiva marco sobre el agua converjan. Esto supondrá una oportunidad para racionalizar la presentación de informes y reforzar la resiliencia hídrica.
Próximos pasos
Es fundamental realizar esfuerzos para simplificar y aumentar la eficacia a nivel nacional. La Comisión seguirá manteniendo el diálogo con los Estados miembros, los agricultores, las partes interesadas y los expertos, con el fin de dar seguimiento a las conclusiones de la evaluación.
Los informes por países actualizados para el período 2020-2023 ofrecen recomendaciones que servirán de guía para el próximo ciclo de aplicación y contribuirán a una actuación más eficaz allí donde las presiones siguen siendo mayores.
Contexto
Aprobada en 1991, la Directiva sobre nitratos tiene por objeto proteger la calidad del agua en toda la UE, evitando que los nitratos de origen agrícola contaminen las aguas subterráneas y superficiales y promoviendo el uso de buenas prácticas agrícolas.
En virtud de la Directiva, los Estados miembros deben supervisar la calidad del agua, identificar las aguas afectadas por la contaminación por nitratos o en riesgo de contaminación, designar zonas vulnerables a los nitratos y establecer programas de acción con medidas para prevenir y reducir la contaminación. Estas medidas incluyen normas sobre el almacenamiento de estiércol, límites a la aplicación de fertilizantes y restricciones al esparcimiento durante los períodos en los que las plantas no pueden absorber los nutrientes de forma eficaz.
La evaluación analiza los resultados de la Directiva a lo largo de su período de aplicación en función de los criterios de eficacia, eficiencia, pertinencia, coherencia y valor añadido de la UE. Se basa en los datos disponibles, incluidos los informes de los Estados miembros, los estudios de apoyo, el informe del CCI titulado «Evaluación de la eficacia de la Directiva sobre nitratos», las consultas a las partes interesadas y al público, y los datos medioambientales.
Para más información: Comisión Europea






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