La Comisión Europea ha adoptado el día 17 de julio una Comunicación sobre la competitividad del sector bancario de la UE , en la que se establecen medidas para reforzar el mercado único bancario.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró: «Impulsar el flujo de capital es fundamental para el crecimiento de Europa. Nuestra Unión de Ahorro e Inversión necesita un sector bancario sólido y competitivo. La Comunicación de hoy da un paso claro en esta dirección, redefiniendo nuestro enfoque del riesgo y fomentando el crecimiento y la innovación, al tiempo que se mantiene la estabilidad financiera» .
El objetivo es construir un sector bancario más integrado, eficiente y competitivo que pueda fortalecer la economía europea financiando el crecimiento, la innovación y las prioridades estratégicas, respaldado por un marco regulatorio mejor equilibrado, creando las condiciones para que los bancos asuman riesgos prudentes al tiempo que salvaguardan la resiliencia del sector, ofreciendo mejores servicios a los hogares y las empresas, preservando la estabilidad financiera y fomentando el crecimiento sostenible.
Esta Comunicación es un pilar fundamental de la estrategia de la Comisión para la Unión de Ahorros e Inversiones (UEI): contar con un sector bancario con la solidez y la envergadura necesarias para financiar el crecimiento y las prioridades estratégicas, como la innovación, la transición ecológica y la defensa, al tiempo que se ofrecen servicios financieros de alta calidad a los hogares y las empresas.
Tras una consulta pública y un intercambio de opiniones con los Estados miembros, las partes interesadas y las autoridades de supervisión, la Comisión ha identificado tres retos principales que limitan la capacidad del sector bancario para apoyar eficazmente la economía de la UE.
En primer lugar, el sector sigue estando demasiado fragmentado por líneas nacionales. Esto impide que los bancos de la UE crezcan y compitan globalmente en segmentos de mercado clave, así como que logren eficiencias transfronterizas. En segundo lugar, la transposición de las normas bancarias internacionales, conocidas como normas de Basilea III, al marco de la UE no siempre refleja las características específicas del panorama bancario europeo. El marco debe funcionar mejor tanto para los grandes como para los pequeños bancos. En tercer lugar, algunos aspectos del marco regulatorio de la UE, incluida la interacción entre las normas microprudenciales, macroprudenciales y de resolución, así como los requisitos de información, son demasiado complejos y onerosos, y deberían simplificarse. Abordar estos tres desafíos es fundamental para construir un sector bancario que no solo sea resiliente y competitivo, sino también capaz de impulsar la economía de la UE.
Para impulsar la competitividad, es necesario un cambio cultural en el sector bancario hacia una gestión de riesgos responsable y mesurada. Simplificar el marco regulatorio, integrar el Mercado Único y completar la Unión Bancaria ayudarían a los ciudadanos y las empresas de la UE a acceder a mejores productos y servicios a precios más competitivos.
Medidas clave
La Comunicación identifica medidas clave que se estructuran en torno a tres objetivos.
Primero: eliminar las barreras a la actividad bancaria transfronteriza y fomentar la integración del mercado. La Comunicación del día 17 establece la hoja de ruta para reducir las barreras prudenciales y no prudenciales a la actividad transfronteriza, de modo que los bancos de la UE puedan alcanzar la escala necesaria para competir a nivel mundial. Esto incluiría las siguientes medidas:
- Permitir que los grupos bancarios transfronterizos utilicen el capital y la liquidez de forma más eficiente en toda la UE: esto permitiría a los grupos redirigir los fondos excedentes hacia donde puedan ser más productivos sin obstaculizar su capacidad para financiar las economías locales y sin perjuicio de la estabilidad financiera en el Mercado Único y en cada Estado miembro.
- Reforzar las salvaguardias comunes: la Comisión procurará aumentar la confianza en el sistema financiero y entre los supervisores proponiendo un mecanismo común de protección de depósitos más sencillo y eficaz en la Unión Bancaria. Este mecanismo sustituiría la propuesta del Sistema Europeo de Garantía de Depósitos de 2015 y se basaría en las redes de seguridad centrales y nacionales existentes, que actualmente cuentan con financiación suficiente.
- Un seguimiento más estricto de los marcos normativos de la UE en materia de lucha contra el blanqueo de capitales y protección del consumidor, así como de su aplicación a nivel nacional, facilitaría a los bancos la prestación de servicios transfronterizos.
Segundo: implementar estándares internacionales teniendo en cuenta las especificidades de la UE y la proporcionalidad. La UE mantiene su compromiso de aplicar estándares internacionales, reflejando mejor las especificidades del sector bancario de la UE. Para preservar la igualdad de condiciones a nivel internacional y apoyar a los bancos de la UE para que compitan globalmente, las medidas establecidas en la Comunicación incluyen:
- Reevaluar cómo la UE implementa ciertas normas internacionales , lo que en algunos casos puede limitar la capacidad de préstamo de los bancos de la UE.
- Posibles revisiones de ciertas normas prudenciales y de gobierno corporativo para reflejar mejor las particularidades de los bancos de la UE en relación con su tamaño, modelos de negocio y actividades.
Finalmente: el marco regulatorio para los bancos debe simplificarse como parte del objetivo más amplio de la Comisión de reducir la carga administrativa. La confianza en el sistema bancario depende de sólidas garantías, pero debe reducirse la complejidad innecesaria y hacerse más predecibles y transparentes los requisitos tanto para los bancos como para las autoridades. En particular, la Comunicación destaca:
- Simplificar la estructura de capital y armonizar aún más los colchones macroprudenciales de los bancos.
- Estandarizar y simplificar los requisitos y procesos de capital de resolución.
- Ajustar los criterios y umbrales para las “instituciones pequeñas y no complejas” y adaptar sus requisitos.
Próximos pasos
La Comisión ha solicitado la opinión de las partes interesadas, y se invita a los participantes a enviar sus puntos de vista o comentarios en los próximos meses. La Comisión propondrá en el primer trimestre de 2027 un conjunto de medidas para modificar el marco regulatorio bancario y dar cumplimiento a esta Comunicación, en consonancia con los objetivos de la hoja de ruta «Una Europa, un mercado» . Paralelamente, la Comunicación insta a los Estados miembros, las autoridades de supervisión y el sector bancario a que continúen sus esfuerzos para mejorar la competitividad bancaria.
Fondo
La estrategia de la SIU busca mejorar la forma en que el sistema financiero de la UE canaliza el ahorro hacia la inversión productiva. Prevé un sector bancario eficiente e integrado, basado en un marco normativo único y una Unión Bancaria consolidada. Esta estrategia se alinea con la Brújula de Competitividad de la UE, desarrollada en respuesta a las recomendaciones de los informes Letta y Draghi; la Estrategia del Mercado Único; y la hoja de ruta «Una Europa, un Mercado».
Más información: Comisión Europea







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