El conflicto en Oriente Medio ha obligado a la UE a competir por el abastecimiento en los mercados mundiales del petróleo y el gas, en los que se ha producido una reducción significativa de la oferta y un aumento de los precios. En este contexto de incertidumbre mundial y de tensión en los mercados energéticos, la Comisión Europea está colaborando con los Estados miembros y el sector para garantizar que la aplicación del Reglamento de la UE destinado a reducir las emisiones de metano en el sector energético no ponga en peligro, bajo ninguna circunstancia, la seguridad del suministro en Europa.
Dado que la situación del mercado sigue siendo volátil e incierta, la Comisión sigue dispuesta a adoptar nuevas medidas si la seguridad del suministro se viera amenazada en los próximos meses. La Comisión está supervisando de cerca el abastecimiento del mercado europeo en estrecha colaboración con los Estados miembros.
Para anticiparse a los posibles riesgos señalados por las partes interesadas y abordar las dificultades en la aplicación de la normativa, la Comisión presenta dos recomendaciones destinadas a orientar a los países de la UE sobre las soluciones de cumplimiento y los regímenes sancionadores. Estas recomendaciones contribuirán a establecer un marco claro, predecible y fiable para la aplicación efectiva del Reglamento de la UE sobre el metano, que constituye una herramienta clave para reducir las emisiones nocivas que contribuyen al calentamiento global, así como para reforzar la seguridad del suministro mediante la lucha contra las fugas de metano.
Las recomendaciones publicadas hoy reconocen la necesidad de reducir las emisiones de metano de forma pragmática, ágil y rentable, con el fin de proteger tanto el medio ambiente como la seguridad energética. Abordan los debates mantenidos con los ministros de Energía de la UE en diciembre de 2025 y junio de 2026. Además, complementan las orientaciones sobre los requisitos de importación del Reglamento sobre el metano, actualizadas en marzo de 2026, que garantizan que la aplicación sea coherente, clara y sencilla en toda la UE.
Soluciones de cumplimiento
La primera Recomendación aporta certeza y claridad a los importadores y proveedores de petróleo, gas y carbón, así como a los Estados miembros, sobre cómo demostrar de forma sencilla el cumplimiento de las obligaciones del Reglamento que entrará en vigor el 1 de enero de 2027. Ofrece orientación sobre las soluciones de cumplimiento que los importadores pueden utilizar para demostrar su cumplimiento ante las autoridades nacionales, estableciendo los criterios que los Estados miembros deben aplicar al evaluar dichas soluciones. No exige el seguimiento físico de moléculas, entregas o cargamentos específicos.
En el caso de cadenas de suministro más complejas, las orientaciones aclaran que los importadores pueden utilizar soluciones como el «rastreo y declaración» y la «certificación» para demostrar el cumplimiento. El uso de estas soluciones facilitará a la industria la demostración del cumplimiento sin debilitar los requisitos.
Sanciones
La mayoría de los Estados miembros de la UE aún no han establecido regímenes sancionadores. Por lo tanto, las empresas no pueden evaluar los riesgos asociados al abastecimiento de petróleo y gas que podrían no cumplir la normativa. Esto genera incertidumbre.
La segunda recomendación aclara la suspensión de las multas por parte de los Estados miembros en caso de incumplimiento, con el fin de preservar la seguridad del suministro.
La Recomendación aclara que las sanciones, tal y como exige el Reglamento, deben seguir siendo proporcionadas y no deben poner en peligro la seguridad del suministro. Recomienda a los Estados miembros que suspendan las sanciones por incumplimiento durante tres años (de 2027 a 2029) para evitar interrupciones en el suministro. Al mismo tiempo, todas las obligaciones siguen vigentes y sigue siendo obligatorio cumplir con ellas.
Al proporcionar seguridad jurídica y fomentar un enfoque coordinado en toda la Unión, la recomendación ayuda a los Estados miembros a aplicar los requisitos de importación del Reglamento sin socavar la seguridad energética. De este modo, las orientaciones también contribuyen a garantizar que el Reglamento sobre el metano no suponga, en modo alguno, un obstáculo para las importaciones.
Contexto
El Reglamento de la UE sobre el metano, adoptado en 2024, es la primera legislación exhaustiva del mundo que regula también las emisiones de metano relacionadas con las importaciones de petróleo, gas y carbón. Abarca la producción, el transporte y el procesamiento nacionales, así como las importaciones. La aplicación de los requisitos de importación se realiza por fases, y los requisitos de seguimiento de las emisiones entrarán en vigor el 1 de enero de 2027. La ambición del Reglamento aplicado a nivel nacional, junto con los esfuerzos a nivel internacional a través del Compromiso Global sobre el Metano, convierten a la UE en líder mundial en la reducción de las emisiones de metano.
Para más información: Comisión Europea







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