La Unión Europea y las Naciones Unidas reunieron en Bruselas a responsables políticos, profesionales y socios internacionales para destacar el impacto de su Mecanismo Conjunto UE-ONU contra las Amenazas Terroristas Mundiales, un mecanismo innovador que proporciona apoyo personalizado a los países que se enfrentan a complejos desafíos de seguridad.
Financiado por el Servicio de Instrumentos de Política Exterior (FPI) de la Comisión Europea e implementado por la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo (UNOCT), el Mecanismo refleja un cambio en la forma en que la UE se relaciona con los países socios: se pasa de soluciones únicas para todos a una asistencia diseñada y prestada conjuntamente, basada en la confianza, la colaboración y la apropiación local.
El evento puso de manifiesto cómo este enfoque permite a los países responder con mayor eficacia a las amenazas terroristas en constante evolución, al tiempo que garantiza que el apoyo siga estando plenamente alineado con el derecho internacional y un marco basado en los derechos humanos.
Un modelo flexible y basado en la demanda.
Lanzado en 2022 con un presupuesto de 14 millones de euros, el Mecanismo proporciona asistencia rápida y específica a los países que la soliciten, contribuyendo a fortalecer las capacidades nacionales para prevenir, detectar y responder al terrorismo y al extremismo violento.
En los debates se hizo hincapié en que el éxito del Mecanismo radica en su enfoque basado en la demanda. En lugar de prescribir soluciones, la UE y la ONU colaboran estrechamente con los países socios para identificar necesidades y ofrecer un apoyo personalizado adaptado a los contextos nacionales específicos.
Desde su creación, el Mecanismo ya ha prestado apoyo a 11 países de regiones como África, Oriente Medio y Asia Central.
De la política a la práctica: impacto en el mundo real
Los participantes exploraron ejemplos concretos del trabajo del Mecanismo a través de estudios de caso de Uganda, Irak y Kirguistán.
Estas medidas incluían el fortalecimiento de las capacidades de investigación y enjuiciamiento, el apoyo a la repatriación y reintegración voluntaria de personas procedentes de zonas de conflicto, y la mejora del uso de pruebas digitales, protegiendo al mismo tiempo a los objetivos vulnerables.
En todos los casos, surgió un denominador común: la lucha antiterrorista eficaz requiere instituciones sólidas, coordinación intersectorial y confianza de la comunidad.
Promover la igualdad de género en materia de seguridad.
Un objetivo fundamental del Mecanismo es promover la participación y el liderazgo de las mujeres en la lucha contra el terrorismo. Con financiación específica destinada a este componente, el programa reconoce que los enfoques de seguridad inclusivos conducen a resultados más sostenibles y eficaces.
os ponentes subrayaron que la integración de las perspectivas de género no es un añadido, sino un elemento fundamental del diseño y la ejecución de los programas, lo que garantiza que las intervenciones respondan mejor a las necesidades de todos los miembros de la sociedad.
Una asociación basada en valores compartidos.
El evento reafirmó la solidez de la cooperación entre la UE y la ONU para abordar los desafíos de la seguridad global. Al combinar apoyo político, experiencia técnica y financiación flexible, esta alianza ayuda a los países a fortalecer su resiliencia frente al terrorismo de una manera eficaz y basada en principios.
Como se ha puesto de relieve a lo largo de los debates, este enfoque refleja el compromiso más amplio de la UE con el multilateralismo, los derechos humanos y la paz sostenible.
Más información: Comisión Europea







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