El PE respaldó el 8 de julio iniciar conversaciones con el Consejo sobre la propuesta del euro digital, para garantizar pagos seguros y con menos dependencia de proveedores de fuera de la UE.
Con 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones, el Parlamento autorizó la apertura de negociaciones interinstitucionales sobre la creación del euro digital y, a mano alzada, sobre la prestación de servicios relacionados por parte de proveedores de servicios de pago establecidos en Estados miembros cuya moneda no es el euro. Los grupos políticos de Patriotas por Europa, Conservadores y Reformistas Europeos y Europa de las Naciones Soberanas habían impugnado las decisiones, adoptadas el 23 de junio de 2026 por la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios.
Los grupos políticos de Conservadores y Reformistas Europeos y Patriotas por Europa habían impugnado las decisiones adoptadas el 23 de junio de 2026 por la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios para abrir negociaciones interinstitucionales sobre la creación del euro digital y la prestación de servicios relacionados por parte de proveedores de servicios de pago establecidos en Estados miembros cuya moneda no es el euro.
Un tercer expediente incluido en el mismo paquete legislativo sobre la moneda única, relativo al curso legal de los billetes y monedas en euros, no fue impugnado, por lo que las negociaciones sobre este texto también podrán comenzar, de conformidad con el artículo 72 del reglamento del Parlamento Europeo.
Fernando Navarrete Rojas (PPE, España), responsable de la tramitación parlamentaria de los tres textos legislativos, encabezará el equipo negociador del Parlamento. Está previsto que la primera ronda de negociaciones con la presidencia irlandesa del Consejo, en representación de los Estados miembros, tenga lugar próximamente.
Entre los principales elementos de la posición negociadora del Parlamento figuran los siguientes:
- El euro digital sería una nueva forma electrónica de dinero emitida por el Banco Central Europeo y funcionaría tanto en línea como sin conexión a internet.
- El euro digital incorporaría garantías de protección de la privacidad. Las transacciones se verificarían sin revelar datos personales, que solo se tratarían en la medida estrictamente necesaria para el funcionamiento del sistema.
- La mayoría de las empresas estarían obligadas a aceptar pagos en euros digitales. Quedarían exentos los trabajadores por cuenta propia y las pequeñas empresas y las microempresas que no acepten ya otros medios de pago digitales.
- Los servicios básicos, como la apertura de una cuenta, el mantenimiento y la gestión de fondos y el acceso a al menos un instrumento de pago, serían gratuitos.
- Para proteger el sistema financiero, existiría un límite máximo al número de euros digitales que cada persona podría mantener.
- Los bancos y proveedores de servicios de pago de los países de la Unión Europea que no pertenecen a la zona euro también podrían distribuir el euro digital.
- Los países de la zona euro estarían obligados a garantizar el acceso al dinero en efectivo. Las empresas no podrían prohibir los pagos en efectivo y los Estados miembros tendrían que supervisar periódicamente su disponibilidad, prestando especial atención a los grupos vulnerables, como las personas mayores, las personas con bajos ingresos y quienes no tienen acceso al sistema bancario tradicional.
Más información: Parlamento Europeo






Deja una respuesta