Con motivo del Día Mundial de la Desertificación y la Sequía (17 de junio), la UE está intensificando sus esfuerzos para reforzar la resiliencia hídrica y frente a la sequía, ambos aspectos fundamentales para el desarrollo económico y la seguridad.
Esta jornada sirve como recordatorio a escala mundial de las crecientes amenazas que plantean la degradación del suelo, la desertificación y la sequía, crisis que socavan la producción alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar social y el medio ambiente. En la UE, la desertificación ya afecta a 13 países, y se estima que la degradación del suelo supone un coste de unos 50 000 millones de euros al año.
La Estrategia de Resiliencia Hídrica es la respuesta de la UE a esta crisis hídrica mundial provocada por el uso excesivo, la mala gestión, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
El Día Mundial de la Sequía y la Desertificación de este año pone el foco en los pastizales, que son espacios naturales utilizados para el pastoreo del ganado.
El objetivo es reconocer y llamar la atención sobre su valor económico, ecológico y cultural, apoyar a quienes se ocupan tradicionalmente de su gestión e impulsar su restauración. Esto se inscribe en el marcodel Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, con el fin de otorgar a los pastizales el valor que merecen como ecosistema.
De cara a la COP17 de la CNULD
La UE colaborará con socios internacionales para cumplir los compromisos globales destinados a combatir la desertificación, la degradación del suelo y la sequía en la 17.ª Conferencia de las Partesde la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP 17 de la CNULD), que se celebrará en agosto en Ulán Bator (Mongolia).
Antes de la COP 17 de la CNULD, el 5 de mayo tuvo lugar en Bruselas un diálogo entre múltiples partes interesadas titulado «Restaurar la tierra, restaurar la esperanza: el camino hacia la COP 17 de la CNULD». La Comisión Europea, el Gobierno de Mongolia y las Naciones Unidas organizaron conjuntamente el evento. A lo largo de los debates, ocupó un lugar destacado la necesidad de movilizar financiación, tanto pública como privada.
Dado su papel clave en la gestión de la tierra, la participación plena y efectiva de las mujeres y las niñas, así como la igualdad de género, son esenciales para una aplicación efectiva sobre el terreno.
Del mismo modo, la participación activa de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) es importante para obtener resultados significativos de los procesos de la CNULD y su posterior aplicación.
La UE apoya la implicación de las OSC en los procesos de la CNULD y la participación significativa de las mujeres en la misma, lo que incluye el apoyo, conjuntamente con el Gobierno de Mongolia, a una reunión preparatoria para las OSC y a un curso de formación de un año de duración para 20 mujeres negociadoras procedentes de países en desarrollo, junto con otras iniciativas, como el Fondo para las Delegadas de la CNULD.
Contexto
En sus orientaciones políticas para el período 2024-2029, la presidenta von der Leyen anunció el desarrollo de una Estrategia de la UE para la Resiliencia Hídrica con el fin de garantizar que las fuentes se gestionen adecuadamente, que se aborde la escasez y que potenciemos la ventaja competitiva e innovadora de nuestro sector del agua, adoptando al mismo tiempo un enfoque de economía circular.
Se prevé que, para 2030, la demanda mundial de agua dulce supere la oferta en un asombroso 40%. La resiliencia hídrica es también clave para prevenir y hacer frente a las crisis actuales y futuras en materia de salud, alimentación y energía.
Es importante contar con soluciones conjuntas y coherentes para la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación del suelo, lo que incluye la ampliación de las soluciones basadas en la naturaleza y los enfoques basados en los ecosistemas.
Para más información: Comisión Europea


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