En un año en el que la ayuda mundial se ha reducido, la UE apuesta por la solidaridad, prestando ayuda vital y defendiendo el Derecho internacional humanitario. Este año, destinará 123,3 millones de euros en ayuda humanitaria para prestar asistencia vital a las personas más vulnerables de América Latina y el Caribe. Parte de esta ayuda también se destinará a reforzar la preparación y la respuesta ante catástrofes, dada la elevada exposición de la región a los riesgos naturales.
En 2025, se identificó que 15,6 millones de personas en América Latina y el Caribe necesitaban asistencia humanitaria. En 2026, debido a los severos recortes presupuestarios, el objetivo revisado presentado en las Naciones Unidas es reducir esta cifra a la mitad, lo que dejará a millones de personas sin ayuda vital. Estos recortes ponen de relieve la importancia crucial de la ayuda humanitaria de la UE para la región.
Los 52 millones de euros proporcionarán ayuda al pueblo venezolano necesitado en la región, dondequiera que se encuentre, y a sus comunidades de acogida.
En Colombia, 17 millones de euros se destinarán principalmente a apoyar a las personas afectadas por el conflicto armado, así como a las personas desplazadas en las zonas fronterizas.
Además, una asignación regional de más de 16,3 millones de euros para el resto de Sudamérica apoyará la preparación ante desastres y la respuesta a las crisis humanitarias en la región.
En el Caribe, se destinarán 23 millones de euros a hacer frente al impacto humanitario de la escalada de violencia armada en Haití, ayudando a las poblaciones afectadas a satisfacer sus necesidades más urgentes. Se concederán 4 millones de euros adicionales al resto del Caribe, con especial atención a la situación humanitaria en Cuba y en la República Dominicana, así como en los países que acogen a refugiados y solicitantes de asilo.
Por último, se destinarán 11 millones de euros a apoyar a las personas vulnerables afectadas por la violencia, los desplazamientos forzados y la inseguridad alimentaria en América Central y México.
Contexto
América Latina y el Caribe se enfrentan a complejas crisis humanitarias provocadas por factores como los conflictos armados, la violencia generalizada, la inestabilidad política, los desplazamientos, las crisis socioeconómicas y los riesgos medioambientales. Hasta 21 millones de personas se han visto desplazadas por la fuerza en la región, con un acceso limitado a servicios esenciales como la sanidad y la educación. La inseguridad alimentaria va en aumento, mientras que las operaciones humanitarias se están reduciendo a nivel mundial debido a los recortes de financiación.
Muchas crisis en la región caen en el olvido y la capacidad de respuesta humanitaria se ve gravemente limitada por un dramático déficit de financiación. Casi todos los planes de respuesta humanitaria de la región en 2025 recibieron una financiación inferior al 20 %.
Además, la región es la segunda más expuesta a fenómenos meteorológicos extremos del mundo, con casi tres cuartas partes de la población viviendo en zonas de alto riesgo de desastres. A raíz de estos fenómenos, las comunidades quedan destruidas y las personas se ven obligadas a huir de sus hogares, lo que da lugar a una fragilidad cíclica y a un aumento de las necesidades humanitarias.
Más información: Comisión Europea


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