Las grandes concentraciones públicas, como festivales, conciertos o eventos deportivos importantes, atraen a miles de personas. Los participantes en estos eventos esperan no solo disfrutar de una experiencia agradable, sino también sentirse seguros.
Sin embargo, los desafíos van en aumento debido a amenazas como el terrorismo, el uso malintencionado de drones y los repentinos brotes de violencia. La policía y los equipos de seguridad necesitan herramientas más inteligentes para detectar el peligro rápidamente y actuar de inmediato. Es ahí donde el proyecto POP-ART ( Protección de espacios públicos mediante una plataforma de seguridad avanzada ), financiado por la UE, desempeña un papel fundamental. Este proyecto introduce soluciones de alta tecnología para detectar y gestionar estas amenazas. Al combinar transmisiones en directo de circuitos cerrados de televisión, cámaras corporales, drones, audio, análisis de redes sociales y datos geoespaciales, utiliza análisis basados en inteligencia artificial para detectar riesgos como comportamientos violentos, drones sospechosos u otras anomalías antes de que se agraven. No solo alerta sobre los peligros, sino que también proporciona a los agentes orientación clara y en tiempo real sobre cómo actuar a continuación.
Con la privacidad como prioridad desde el principio, POP-ART cumple estrictamente con el Reglamento General de Protección de Datos y la legislación española. Las grabaciones se almacenan de forma segura y se utilizan únicamente cuando es necesario. Nunca se guardan más tiempo del necesario y los responsables tienen siempre el control total de los datos.
En colaboración con la Policía Nacional, POP-ART se probó en algunos de los eventos más importantes de España, desde una conferencia de alto nivel de la ONU en Sevilla y un partido de La Liga en Madrid, hasta un simulacro a gran escala en la Academia Nacional de Policía con la participación de más de 100 agentes. Desplegado desde furgonetas de mando móviles y centros de control centralizados, el sistema combina vigilancia aérea mediante drones, apoyo en comunicaciones en tiempo real y unidades de respuesta rápida en estado de alerta. Esto garantiza que los agentes se mantengan siempre un paso por delante, ya sea coordinando a distancia o en el centro de la acción.
El CERIDES de la Universidad Europea de Chipre, socio principal del proyecto, aporta conocimientos científicos en modelización de riesgos y apoyo a la toma de decisiones, mientras que la Policía Nacional española proporciona una validación del sistema en el mundo real.
Basándose en investigaciones financiadas por la UE, el proyecto proporciona una herramienta lista para usar que ayuda a las fuerzas del orden a responder a las amenazas con mayor eficacia. Al combinar tecnología y sólidas garantías éticas, POP-ART sirve como modelo de prácticas de seguridad responsables que se alinean con las estrategias más amplias de la UE en materia de lucha contra el terrorismo y seguridad urbana.
Más información: Comisión Europea.







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