Los equipos de desactivación de bombas son fundamentales para mantener la seguridad pública, prevenir accidentes y proteger a las personas. Su rápida actuación garantiza el bienestar tanto del público como de quienes se encuentran en «primera línea». Pero los expertos en desactivación de bombas también necesitan protección, con la mejor formación, equipamiento y apoyo para minimizar sus propios riesgos. Con el apoyo financiero de la UE, la Junta de Rescate de Estonia ha tomado medidas para mejorar la seguridad y la eficacia de las operaciones de desactivación de bombas.
En Estonia existen amenazas tanto antiguas como nuevas, ya que aún se encuentran bombas de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, además del riesgo continuo que suponen los explosivos modernos. Para hacer frente a estos retos, Estonia está creando una sólida flota de 14 robots de desactivación de bombas, incluidos 5 modelos pequeños y 9 de gran potencia. También ha adquirido trajes de protección contra bombas y ha formado a personal especializado. Los robots de desactivación de bombas son máquinas controladas a distancia que se utilizan para inspeccionar, manipular y desactivar artefactos explosivos desde una distancia segura y ayudar a los expertos a mantenerse a salvo. Los trajes de protección contra bombas los protegen de las explosiones. El resultado es una respuesta más rápida, segura e inteligente a las amenazas de bomba, lo que reduce significativamente el riesgo de daños tanto para los civiles como para el personal de desactivación de bombas.
La mejora de las capacidades de desactivación de bombas resultó indispensable durante los recientes incidentes ocurridos en Estonia. Entre ellos se incluyen amenazas de nuevos explosivos, como la bomba del centro comercial Ülemiste de Tallin en diciembre de 2025, así como de explosivos antiguos, por ejemplo, en el condado de Ida-Viru, donde se encontraron más de 40 kilogramos de explosivos durante la renovación de un edificio antiguo. En la gestión de estas situaciones, los trajes antibombas y los robots, junto con los conocimientos y la experiencia adquiridos a través de la formación, los ejercicios y las simulacros, desempeñaron un papel crucial. En total, se han neutralizado de forma segura más de 100 incidentes de alto riesgo.
Al modernizar sus capacidades técnicas, Estonia contribuye a una Unión Europea más segura, con tiempos de respuesta más rápidos, una mejor protección para los equipos de primera intervención y una menor vulnerabilidad ante las amenazas a la seguridad.
Para más información: Comisión Europea






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