El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo provisional para reforzar la gestión y la financiación de la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA). Las nuevas normas crearán un marco jurídico independiente que ayudará a la ECHA a gestionar de forma eficiente su creciente número de obligaciones.
Desde su creación en 2007, la ECHA y sus comités científicos han desempeñado un papel fundamental en la aplicación del Reglamento REACH (Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de Sustancias Químicas) de la UE, proporcionando evaluaciones y opiniones técnicas y científicas. Las responsabilidades de la ECHA se han ampliado para incluir la seguridad de los productos y la política medioambiental, incluyendo opiniones científicas sobre la restricción de microplásticos y PFAS.
«Una Agencia Europea de Sustancias Químicas sólida y con financiación suficiente es fundamental para salvaguardar nuestro futuro. Este acuerdo proporciona los recursos y la independencia que la agencia necesita para evaluar y gestionar eficazmente los riesgos químicos, incluidas las sustancias emergentes como las PFAS. Asimismo, respalda una política de sustancias químicas que garantiza que el sistema siga siendo claro, viable y predecible para la industria, y que se mantenga un alto nivel de protección para las personas y el medio ambiente.» – Maria Panayiotou, Ministra de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente de la República de Chipre.
Unificar el mandato ampliado de la ECHA
Los colegisladores acordaron consolidar las funciones y responsabilidades ampliadas de la ECHA bajo un único reglamento , desvinculándola del reglamento REACH que la había fundado inicialmente. Este marco unificado y autónomo proporcionará una base jurídica clara para las operaciones de la ECHA y facilitará su gobernanza eficiente. Las nuevas normas describen las funciones específicas asignadas a la ECHA en virtud de las distintas legislaciones de la UE.
El acuerdo permite al Parlamento Europeo o a los Estados miembros solicitar dictámenes científicos a la ECHA, previa consulta con la Comisión.
Fortalecimiento de la estructura de la ECHA
La estructura de la ECHA se adaptará para gestionar eficazmente su carga de trabajo actual y futura , garantizando así que cuente con los recursos necesarios. Para mantener los más altos estándares de pericia científica y técnica dentro de la UE, el acuerdo prevé que los Estados miembros propongan el grupo necesario de expertos, quienes serán designados para formar parte de sus comités de evaluación de riesgos y análisis socioeconómico.
Presupuesto simplificado y fondo de reserva
Al unificar los presupuestos (de tres a uno único y autónomo), la ECHA tendrá mayor flexibilidad para asignar recursos de forma independiente y adaptarse eficazmente a las cargas de trabajo cambiantes.
Reconociendo las dificultades para predecir con precisión los ingresos procedentes de tasas y cargos, el acuerdo establece un fondo de reserva con un límite máximo del 10 % de las tasas y cargos de la ECHA para hacer frente a las fluctuaciones en dichos ingresos y su impacto en las operaciones de la ECHA. La Comisión podrá aumentar o disminuir este porcentaje entre el 1 % y el 20 %, para reflejar mejor las necesidades financieras reales de la ECHA.
Salvaguardar la credibilidad
Los colegisladores reconocieron que la confianza en la ECHA, así como en sus opiniones y recomendaciones, es fundamental. Por ello, establecieron normas claras para prevenir y gestionar los conflictos de intereses de su personal y expertos, incluidos los miembros de sus órganos internos, con el fin de garantizar su independencia y credibilidad.
Próximos pasos
El acuerdo provisional se presentará ahora al Parlamento Europeo y al Consejo para su aprobación formal. Tras su aprobación, el nuevo reglamento se publicará en el Diario Oficial de la Unión Europea y entrará en vigor 20 días después de su publicación.
Fondo
La ECHA desempeña un papel fundamental en la aplicación del reglamento REACH y otras leyes clave relacionadas con los productos químicos, proporcionando asesoramiento científico independiente y contribuyendo a la protección de la salud humana y el medio ambiente, al tiempo que promueve la innovación y la competitividad. La ECHA gestiona la mayor base de datos de productos químicos de la UE, que contiene información sobre casi 500 000 sustancias químicas, incluidos los datos de registro REACH de más de 25 000 sustancias.
Las normas consolidadas, también conocidas como el Reglamento básico de la ECHA, fueron propuestas por la Comisión como parte de su plan de acción para la industria química.
Más información: Consejo Europeo







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